Durante los viajes de trabajo, o cuando finalmente podemos tomar ese descanso que soñamos durante la cuarentena, nada es más atemorizante que la pesadilla moderna de contagiarse de algo lejos de casa. Nada vale el riesgo de estar solo y en cuarentena en un país extranjero, dependiendo del sistema sanitario de otro país y sintiéndose completamente indefenso.

A medida que el mundo está lentamente reinventando de nuevo los viajes, y preparándose para ellos bajo nuevas y estrictas medidas de seguridad que imponen los países y las aerolíneas, es hora de ver si hay algo más que podamos hacer para estar verdaderamente protegidos y evitar esos peores casos que podrían afectar a muchos en un futuro previsible.

La nueva normalidad  

Las aerolíneas y los aeropuertos están tomando todas las precauciones que podamos imaginar para lograr que viajar sea lo más seguro posible. Desde la desinfección masiva de los espacios y superficies públicas, hasta reducir al máximo el contacto entre el personal y los pasajeros; desde tomarle la temperatura todos, hasta pruebas PCR en sitio; desde entregar kits de desinfección a cada pasajero hasta asegurarse de que utilicen mascarillas desde el momento que entran en el aeropuerto y hasta su destino, sus esfuerzos son realmente considerables.

La brecha de la protección

Pero incluso con todas estas medidas de prevención, todavía queda la sensación de que seguimos siendo vulnerables. Para comenzar, nunca sabemos al lado de quién nos sentaremos. Esto siempre fue un problema al viajar, pero estos días es más atemorizante, ya que puede que el acompañante no quiera usar la mascarilla, o simplemente se le cae cuando duermen junto a uno.
También, todo el mecanismo de revisar la temperatura al abordar tiene mucho margen de error, porque los virus necesitan varios días para incubar, por lo tanto, una persona que ya es contagiosa puede no presentar síntomas en ese momento. Todo esto nos deja vulnerables, incluso si hacemos todo lo indicado en términos de observar las medidas de seguridad.

La última milla de la protección personal

Taffix llena la brecha en nuestra protección personal. El aerosol nasal bloquea los virus aerotransportados durante 5 horas, y se ha comprobado su efectividad contra el virus actual, la gripe común y otra serie de virus respiratorios propagados por el aire. No es una alternativa a las medidas de protección anteriormente mencionadas, pero es el complemento perfecto para la necesidad de protección completa cuando se utiliza como parte de la nueva rutina de viaje.

¿Cuándo usar Taffix?

Taffix funciona mejor si se usa unos cuantos minutos antes de ingresar al aeropuerto, ya que se activa a los 50 segundos del momento de uso y su efectividad dura hasta 5 horas. Se puede usar hasta 3 veces al día, proporcionando protección durante todo el viaje.

¿Cómo funciona Taffix?

Taffix tiene un mecanismo de acción patentado que crea un microambiente hostil en la nariz. El aerosol crea una barrera de gel ultra delgada en la cavidad nasal que baja el pH de la nariz a 3,5, que impide que muchos virus aerotransportados sobrevivan. El gel, al contrario de una solución líquida que se evaporaría en pocos minutos, dura hasta 5 horas. Estos dos factores son el secreto de la efectividad clínica de Taffix.

Viajes seguros con Taffix

Los aviones, como los trenes y autobuses, utilizan sistemas de aire central que crean el campo de cultivo ideal para los virus. Es por esto que es tan común contagiarse de algo luego de un vuelo largo. Es suficiente con una sola persona infectada para que muchos pasajeros resulten con algo. Hasta ahora, por lo general era la gripe, por lo que siempre esperábamos sentirnos un poco mal unos días después de viajar.

Con Taffix como parte de tu rutina de viaje, obtienes una capa adicional de invaluable protección personal, en lo que todos coincidimos que ahora es más importante que nunca, no solo para nuestro bien personal, sino para la lucha colectiva contra los virus respiratorios.